En estos días estuve sin mucho que decir por lo que preferi mantener el seudonivel que llevaba asi que decidi no decir nada. Quizas me beneficio esta licencia de letras o me perjudico el desenchufarme. Que se yo, bueno luego de este preambulo aqui les voy...
Ja una palabra que demás fue repetida ultimamente fue Bush. Los que hayan leido yo propongo que esta mas abajo quizas me malentendieron un poco y me compararon (muy malo lo suyo...) Con este tirano. Cuando yo hablaba de la militarización de los jóvenes, osea de la colimba no me guiaba por un ideal facho, sino que lo que yo queria es mantener ocupados a los que al fin y al cabo molestan. Digo preguntenle a cualquiera que hizo la colimba, luego de pasar por el ejercito uno aprende a cuidar a la familia, digamos que la aprecia.... Bueno esto es algo que escribí hace tiempo y se los dejo... una mirada creo que divertida de los argentinos, no se fijen en las palabras, ni la manera de ver las cosas. Digo es medio boluda, rianse un rato, es eso... Ustedes saben que muchas de esas cosas no son totalmente asi, desenchufen su razon y entreguense a la risa...
"Oíd mortales el grito de auxilio"
Mediante este texto pretendo tratar de meterme en la gran encrucijada que es definir como piensan los argentinos, intentaré precisar la filosofía que comparten y la acción social que los diferencia de todos los países del mundo.
Todo me lleva a pensar si aquél 25 de Mayo de 1810 alguno de esos patriotas que estaban congregados en el cabildo pensaron realmente a que era lo que estaban dando pie, si efectivamente se daban cuenta que sus acciones iban a tener consecuencias, hoy Argentina es un país rico en historia, si ciertamente estaban reunidos para tratar de ser un país independiente o si solo era una broma que nunca terminó y se convirtió en un estado emancipado.
Porque, en fin, hoy siglo XXI, los argentinos somos los creadores del dulce de leche, aquí se hizo por primera vez el by pass, creamos el trolebús, patentamos la birome, somos exportadores de los mejores científicos del mundo, inventamos las jeringa descartable, y muchas otras cosas.
Pues bien, si se le preguntara a algún argentino cuál es el mejor país del mundo sin vacilar respondería el suyo. Claramente pese a todas estos "orgullos" existen muchas cosas que las opacan. Obviamente no existe país en el mundo que no tenga alguna parte que lo ennegrezca, la nuestra sin preámbulos es la política. Ya lo dice aquél chiste viejo en el que Dios estaba creando los continentes y los caracterizaba, al llegar el punto de América del sur dijo el todopoderoso: "En el sur existirá un país grande, éste país va a tener suelos áridos en el norte para el que le guste pasar calores, tendrá nieve en el sur para el que disfruta del paisaje blanco, en el centro tendrá llanuras para quienes deseen un clima mas templado, y su fauna será rica y diversa en toda su región". Un ángel que observaba lo que hacía el creador le dijo: "perdone mi señor pero ¿No cree que le está dando demasiado?". A esto responde Dios: "Espera que le ponga la política".
Con estas palabras quiero llegar a que la política Argentina por mas variada que sea, por más partidos que existan todos tienen las mismas intenciones, literalmente podríamos decir que suben a robar. Son pocos los políticos que son honestos, los políticos que cumplen sus funciones como se debe son contados con los dedos de una sola mano.
Hoy podemos decir que los partidos políticos nacionales son viejos y la democracia nueva, durante toda la vida de nuestro país vivimos muchos conflictivos golpes de Estado, lo que dio como resultado una política inexperta. Las personas que se postulan a cargos públicos no tienen planes, no tienen proyectos, solo tratan de favorecerse desde esos cargos. No estamos hablando de casos asilados sino de la totalidad de los puestos públicos; Desde la presidencia de la Nación, una intendencia, o un comisario del más remoto lugar.
Si nombramos la palabra "POLICÍA" en nuestro país nace el sentimiento de desconfianza y conflicto. Si bien es un tema amplio hablar de esta fuerza, la seguridad argentina es muy característica, ya que a la imagen social se ha armado un estereotipo.
Ser policía en nuestra querida Argentina es un trabajo complejo, la realidad que se vive día a día es de un trabajo mal pagado en el que diariamente se arriesga la vida por hacer que prevalezca el orden. Aunque no son superhéroes estos oficiales del deber deben luchar no sólo contra la delincuencia, sino que a esto deben sumarle la imagen pública que se les ha formado. En nuestra Nación la policía dejó de inspirarnos seguridad hace mucho tiempo, también nos inspira algún tipo de rencor y miedo, no por el hecho de que estemos haciendo algo mal sino porque siempre se los ha relacionado con la delincuencia, hasta me atrevo a decir que entre un ladrón y un policía solo los diferencia el uniforme. Es verdad que se puede golpear mucho a la imagen de la policía pero es que ellos mismos son provocadores de que todas las miradas se postulen sobre ellos; Por ejemplo, si a una mujer la violan, cuando la misma va a la comisaría a hacer la denuncia, los oficiales le dicen que ella sola tuvo la culpa por el hecho de tener una minifalda puesta, a esto yo cuestiono, ¿No somos libres de utilizar la ropa que queramos o a caso debemos utilizar unas largas túnicas que no dejen nada a la vista para así evitar violaciones?, ¿Somos acaso árabes?. El mismo caso ocurre cuando nos asaltan o cuando nos arrebatan, ¿Así es como funciona?, Nos echan la culpa, nos dicen usted es el único responsable por llevar ropa cara y andar solo, creo que existen algunos derechos que nos amparan como el artículo 14 creo. O según esta política deberíamos vestirnos como delincuentes todos los habitantes así no llamamos la atención de los mal vivientes.
Tampoco debemos denigrar a toda la fuerza, no es que exista algún tipo de enemistad entre ellos y el pueblo, sino que ser policía en nuestro país es pecado. Nos pasamos todo el tiempo juzgando sus acciones, por ejemplo en las manifestaciones, si le arrojan piedras a algún edificio y éstos no actúan salimos a matar con nuestras palabras como armas diciendo que ellos no hacen nada, si reprimen a la multitud decimos que se abusaron de su poder. Claro, es muy fácil prejuzgar así de simple, obviamente no nos ponemos como objetivos a nosotros, los mismo ciudadanos. Porque en vez de mirar el accionar o no de estos oficiales deberíamos ponernos a analizar el comportamiento animal de la multitud, arrojando piedras, palos, con los rostros tapados. Estas turbas salvajes son a quienes deberíamos condenar, siempre promoviendo la violencia, provocando a los golpes, destruyendo edificios públicos. No digo que los que obran en estos edificios públicos sean unos corderitos de Dios, sino que debemos actuar civilizadamente, una manifestación no es sinónimos de disturbios, pero lastimosamente lo es en nuestra patria. No tenemos el derecho de destruir un edificio si los que obran mal son los de adentro y por lo general estas violentas manifestaciones son manipuladas por punteros políticos.
Siempre igual existen dos lados en una contienda de éste tipo, del otro lado nos hemos acostumbrado a ver a los denominados "PIQUETEROS". Estas personas dicen actuar por los derechos de los demás, solidarizarse con los hermanos argentinos. Claro que entre los dichos y los hechos hay una leve diferencia. No creo que las personas que acuden a una marcha con los rostros enmascarados y con palos en sus manos vallan pacíficamente a declararse en desacuerdo con lo que a sus ojos sea una injusticia, aunque nadie realmente lo quiera decir, estos hombres y mujeres son simplemente gente que viven para incentivar a la violencia. A mí me resulta deplorable que hayamos llegado a esta realidad, en la que para hacernos oír es necesario de bombas de estruendo, pancartas y piedras.
Aunque saber que no se cumplen todos los Derechos dentro del territorio nacional no es noticia nueva, y los argentinos ya de por sí son violentos, dónde estén los argentinos se hacen notar, nunca pasan desapercibidos, ya lo decía el chiste: "¿Cómo sabes que un argentino es espía?. Porque en su espalda lleva un cartel que dice 'Soy el mejor espía del mundo' ". Con esto quiero decir que los argentinos naturalmente siempre pretenden llamar la atención en el país dónde estén, y creen que pueden hacer lo mismo que hacen en su país, las famosas avivadas. Los argentinos creen que son los más vivos del mundo, no existe nadie que compare a su inteligencia, no existe nadie que sea tan lindo, ni más galán, pero si existe alguien que compare a su ego: Otro argentino.
¿Es todo esto verdad?. Nunca se tendrá la respuesta aunque si fuera los la educación que le proporciona el país obviamente dudaríamos de ello, pese a que la educación es gratuita, que asisten casi sin requisitos a la escuela no aprenden mucho, ya que gratis no significa bueno, en nuestra patria para tener una buena educación básica se acude a las instituciones privadas, donde se les da un programa mas extenso e intenso que el que se le propicia por las instituciones educativas públicas. Pero muchos se preguntarán cuál es el resultado de una enseñanza que no es enseñanza, esto significa el fracaso de miles de jóvenes en las universidades que exigen a los alumnos los conocimientos reglamentarios completos. También excusamos mucho a la juventud echándole siempre la culpa al gobierno, no siempre es así. Una de las grandes perdiciones de la historia es la juventud argentina por 10 años. Están enviciados, sin aspiraciones a más, y guiados por el tópico de fugis tempus. De las grandes cadenas viciosas, la que más afecta a los jóvenes es la televisión, siempre le echamos la culpa por la basura que se consume en ésta, llamada 'programación'; Obviamente nosotros, los padres responsables no hacemos lo que deberíamos, asumir nuestras obligaciones, es culpa nuestra, nosotros somos quienes realmente traemos la televisión a la casa, somos los padres permisivos, somos los padres que dejamos criar a nuestros hijos con esta mata mentes, 'niñera virtual'.
La TV durante la dictadura fue censurada, mientras se prolongaba este golpe de estado en nuestro país se desarrollo una guerra interna, siempre todos condenaron a los militares cuando estuvieron en el poder, mientras muchas personas sólo mencionan veinte mil desaparecidos, para mí la realidad es otra, yo sé que los militares no fueron buenos, pero tampoco fueron malísimos, no puedo opinar sobre el tema, pero mi visión del mismo es acerca de familiares de las fuerzas armadas también secuestrados, atentados, agredidos. La milicia mató a mas de veinte mil personas, los cobardes muchas vivas se llevaron consigo. Pero también existió un enemigo sin rostro para el gobierno. Creo que equivaldría con lo mismo que ocurre hoy en Irak. Atentando contra las ciudades, desapareciendo, defendiéndose de una manera partisana, pienso que ninguno de los lados era bueno, solo que uno era más malo que el otro. Puede ser que tenga una visión minúscula acerca de la vida, pero durante la dictadura uno podía salir a la hora que quisiera sin el temor de ser asaltado, que nuestra juventud durante esa época no temía de algunos jóvenes rebeldes que anduvieran armados, porque esos insubordinados se volvían hombres en la colimba.
Pero los tiempos mejoran, los gobiernos cambian, y volvió la democracia, el poder al pueblo, puedo hablar acerca de muchos presidentes, aunque solo quiero hacer hinca pie en solo uno, el doctor Carlos Saúl Menem. Este famoso presidente argentino con ascendencia árabe se va a volver muy famoso, quedará en la historia de la patria, no porque hizo muchas cosas benéficas para el pueblo sino porque fue uno de los ladrones más grandes de la humanidad que subió al poder y un hombre sin moral. Una persona que instauró la impunidad durante diez años, vendió todas las empresas que nos costaron levantar, de la mano de él truhán Cavallo dejó en la bancarrota al país, fomentó la inseguridad nacional, pero no es motivo de mis escritos hacer un breve resumen de la historia argentina sino tratar de averiguar como piensan los argentinos y que pensaban en ese momento. A sabiendas de que era un corrupto, mujeriego, que vació y malgastó los fondos nacionales, con el extenso conocimiento de todos sus hechos por parte de los votantes fue reelecto, me es imposible tratar de responder si es que estaban en una burbuja los electores, lo cierto es que estuvo por más de una década en el poder, vendió casi todos los bienes nacionales, desde una empresa hasta los inventos, solo le faltó por vender nuestra bandera, hoy todos que se dicen patriotas lo condenan, lo repudian, pero si sabían que era un mal candidato no entiendo porque pidieron otra ronda de desgracias.
Si la mente humana es compleja y su relación con la sociedad lo hace impredecible, se puede imaginar lo difícil que es tratar de estudiar la forma de pensar y la filosofía que comparte con sus pares el argentino.
En nuestra república es muy conflictiva la libre expresión, si bien es un derecho que nos lo hemos ganado, creo que existe un cierto abuso del mismo o todavía una especie de restricción. Si uno es joven y llega con ideas renovadoras es tildado de zurdo. O por el caso contrario, si uno viene con los ideales ya postulados por la antigua política a uno se lo tilda que hace más de lo mismo. Esto en particular me causa gracia, siempre tratando de dejar atrás la vieja política los argentinos, siempre tratando de provocar el cambio. Algo que aconteció hace poco en las elecciones fueron unas listas renovadas con políticos viejos, para mí solo es un simple disfraz para que sigan haciendo lo que ya están acostumbrados.
O sea si podemos resumir un poco lo último, podemos sacar en limpio que el argentino es egocéntrico, orgulloso y es impredeciblemente predecible.
Pero no solo es caracterizado por esas virtudes. Podemos decir que al argentino le encanta hacer todo a su manera, para que apegarse a los protocolos, en nuestro país no se sigue el protocolo de nada, no se sigue las cosas al pie de la letra como se debe. Para facilitar las cosas podemos simplificarlo de una sola forma, desde el presidente en el proceso de asunción, desde el taxista que no respeta los semáforos al fiscal que investiga una causa; Nadie en este país hace todo como debería. Que resulta de esto, la famosa avivada criolla. Sólo los argentinos la conocemos porque es bien nuestra. Podría definirse como la manera en que nuestros patriotas tratan de sacar provecho a costa de otros. Mil ejemplos pasan por segundo, desde los chicos que intentan venderte agua bendita trucha frente a una Catedral, el que modifica el contenido de una garrafa social al que reparte deshonestamente un plan social a los extranjeros. Es un sello nacional, en cualquier punto del mundo el argentino quiere pasarse de vivo con cualquier vendedor. Regateándole algún precio, metiendosé algo a la cartera o porque no cambiarle la etiqueta que indica el valor. ¿Me equivoco?. Claro siempre ponemos cara de desentendidos cuando escuchamos que pasa esto, y exclamamos ¡Oh Dios!, Pero en verdad es tan diario oír esto que es muy común. La única manera en que realmente nos asombramos es cuando levantan la noticia en alguna cadena internacional seria.
Si bien nuestros medios de noticias son incisivos a veces, es costumbre ya que tenga más relevancia la información de que famoso sale con quién a cualquier gobernador que malversa los fondos Federales a su cuenta en las islas Caimán.
Claro, ahora nos vamos a decir para nosotros ¡Qué mal está este país!. Pero iremos a descansar como todos los días con la conciencia limpia, muy tranquilos pese a que todos somos culpables directa o indirectamente porque ¿Qué hacemos para que esto no ocurra?. Manifestarnos ¿Para qué? Si ya existen los piqueteros. Por eso, mi país es como es y yo, argentino.